13/6/17

Shit on the hand that feeds you Teil Vier












"Los ludistas se cansaron de que las máquinas les dejasen sin trabajo y las destruyeron, pero no sirvió de mucho. 

El sistema nunca pierde, e invierte un poquito de dinero en desactivar la revolución y vuelve a empezar. 

200 años después, vamos por el mismo camino, y bajo nuestras propias narices, colaboramos gustosos en los perversos métodos de la organización del trabajo en equipo, que urden simpáticamente su labor implantando con nuestra colaboración metodologías de mejora continua, que es la revolución industrial de nuestro tiempo, y que sin disimular un pelo, pretende que hagas tu trabajo cada vez más rápido, no para que trabajes menos sino para que trabajando el mismo rato, produzcas cada vez más, lo que viene siendo impedir el reparto del trabajo y la riqueza. 

Yo mismo he sido oficinista en otras vidas, y colaborado con la inmunda tarea de fabricar monstruosas herramientas que en lugar de hacer del mundo un lugar mejor, repartiendo el trabajo y la riqueza, permiten prescindir cada vez de más oficinistas. 

Atrapado en una oficina me he sentido tan desvalido y preso como cuando tenía 8 años, a merced de las fantasías y el poder bruto del oficinista político, maestro golpeador. 

Intenté alertarlos del peligro que corremos. Intenté avisarlos de que con su obediencia y su ceguera, están trabajando para hacer de sus hijos mendigos, pero es una misión imposible.

El sistema nunca pierde. Lo más inteligente es seguirle la corriente y jugar un poco a los trabajitos."


"The luddites grew tired of machines taking away all their jobs and they destroyed them, pretty much to no avail.

The system never loses, and invests a little bit of money in deactivating the revolution and starts all over again.

200 years later, we are following down the same path, and right before our eyes, we happily collaborate with the perverse methods of the team work organization, which sweetly plots its master plan by setting up, with our cooperation, methodologies of continuous improvement, which is the industrial revolution of our times, and with no dissimulation, intends us to do our jobs faster, not so we can work less but so, while working the same amount of time, we can produce more, which is the same as preveting the egalitarian distribution of work and wealth. 

I have been an office worker in other lifes myself, and have collaborated with the filthy task of fabricating monstruous tools that, instead of making this world a better place, distributing work and wealth, allow the increasing abstention of more office workers. 

Trapped inside an office I have felt so helpless and blinded as an 8 year-old, at the mercy of the fantasies and the brutal power of the political office worker, a master batterer.

I tried to warn you all about the danger we are in. I tried to advice you that with your obedience and blindness, you are working to make beggars of your sons and daughters, but it is an impossible mission.

The system never loses. The most intelligent thing to do is to go along and play the little game of jobs."



All pictures taken on 18th March 2017 at the inauguration of On Affection: Benoît Maire at Nogueras Blanchard, L'Hospitalet de Llobregat, Spain. Special thanks to Gisela, as always.