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6/4/18

The pervert's guide to ideology Partie Huit/Smell to Great/Die wissen das nicht, aber sie tun es

















"Whenever an ideological text says "all humanity united in brotherhood, joy and so on", you should always ask, "okay okay okay, but, are these all, really all, or is someone excluded?". I think Alex, the delinquent from A Clockwork Orange, identifies with this place of exclusion. And the great genius of Beethoven is that he literally staged this exclusion. All of a sudden, the whole tone changes into a kind of carnavalesque rhythm, it's no longer this sublime beauty. 

We see this vulgar music precisely when Alex enters a shopping arcade and we can see from his movements that now he feels at home, he's like fish in the water. 

Beethoven is not a cheap celebrator of the brotherhood of humanity and so on, we are one big happy family, enjoying freedom, dignity and so on. 

The first part, which is falsely celebrated today, you hear it in all official events, is clearly identified with Beethoven as ideology and then, the second part tells the true story of that which disturbs the official ideology and of the failure of the official ideology to constrain it, to tame it.

This is why Beethoven was doing something which may appear difficult to do: he was already, in a purely musical work, practising critique of ideology.

If the classical ideology functioned in the way designated by Marx, in his nice formula from Capital [sic] Volume 1, "die wissen das nicht, aber sie tun es", "they don't know what they're doing but they are nonetheless doing it", cynical ideology functions in the mode of "I know very well what I'm doing but I'm still nonetheless doing it"."



"Cuando sea que un texto ideológico rece "toda la humanidad unida en hermandad, alegría y todo eso", siempre deberías preguntar "vale vale vale, pero ¿están todos, de verdad todos, o hay alguien que queda excluido?". Creo que Alex, el delincuente de La naranja mecánica, se identifica con este lugar de exclusión. Y el gran genio de Beethoven reside en que él literalmente planeó esta exclusión. De pronto, el tono cambia completamente y se transforma en una suerte de ritmo carnavalesco, ya no es la misma belleza sublime.

Vemos esta música vulgar precisamente cuando Alex entra en una galería comercial y podemos ver en sus movimientos que ahora se siente como en casa, que está como pez en el agua.

Beethoven no es un celebrador barato de la hermandad de la humanidad y todo eso, somos una gran familia feliz, gozando de libertad, dignidad y todo eso.

La primera parte, que es falsamente alabada hoy en día, se oye en todos los eventos oficiales, está claramente identificada con Beethoven como ideología y después, la segunda parte cuenta la verdadera historia de lo que perturba a la ideología oficial y del fracaso de la ideología oficial a la hora de reprimirlo, de domarlo.

Es por eso que Beethoven estaba haciendo algo que puede parecer difícil de hacer: ya estaba, es una pieza puramente musical, practicando crítica ideológica.

Si la ideología clásica funcionaba a la manera designada por Marx, en su bonita formula de El capital. Volumen 1, "die wissen das nicht, aber sie tun es", "no saben lo que están haciendo pero lo hacen de todos modos", la ideología cínica funciona en la forma de "saben perfectamente lo que están haciendo pero lo hacen de todos modos"."



Text by Slavoj Žižek from The Pervert's Guide to Ideology (2012).



All pictures taken on 5th November 2017 in CaixaForum, Barcelona, Spain. Special thanks to Anja, a wise-beyond-her-years young woman who knows her American trash and Víctor, a wise-beyond-his-years young man who knows basically everything that there is to know out there, even derived units for electric potential in the US and Canada.

21/6/17

Inhale, in hell, there's heaven









Me pregunto qué se debe de sentir cuando la gente escucha una canción tuya y se cree que sabe quién eres. Se cree que sabe por lo que estás pasando. En 4 minutos 27 segundos te retrataste tan bien que, ahí estás, esa es tu vida hasta la fecha, y ellos lo ven porque te vieron y se vieron a sí mismos. Todo va sobre ellos, nada sobre ti, nunca sobre ti, siempre sobre ellos. Entonces me pregunto, aclarando eso último, superado el halago rebotado, ahora que sabes de qué van, me pregunto, ¿qué se siente? ¿Qué se siente cuando lo único que ven de ti es a sí mismos?


I wonder how does it feel when people listen to a song of yours and they think they know who you are. They think they know what you're going through. In 4 minutes 27 seconds you portrayed yourself so well that there you are, that's your life to date, and they see it because they saw you and saw themselves. Everything is about them, nothing about you, never about you, always about them. Then I wonder, having set that clear, being over the ricocheted compliment, now that you know what they're about, I wonder, how does it feel? How does it feel when the only one thing they see about you is themselves?


All pictures taken on 10th March 2017 around the U-Bahn (U1), Hamburg, Germany. Special thanks to Guillermous for teaching me all I know about music.

5/10/16

MUSIC: Mac Miller en DOCKS Hamburg + The Divine Feminine: his shit get old when he act so young

The Divine Feminine (2016) de Mac Miller. Fotografía del hermano de Mac Miller.

Si vas a ir a un concierto de Mac Miller y tienes más de 15 años, no vayas. Te sentirás muy vieja. Y eso no mola. "Molar" es para los fans de Mac Miller lo que el "dabuti" para nosotros: muy vintage, pega con el chándal de táctel. No te creas a los camareros en los bares que te piden el DNI antes de dejarte pagar por la cerveza, no importa con cuántos litros de Johnson's Baby te rocíes; la media de edad allí es pubertad y olerán que no hueles a nada, ni a hormona revoltosa ni a chuches. No te engañes, lo sabrán, dedícate en su lugar a escuchar viejos discos de Eminem y a envejecer con dignidad, ¿ok?

No se hubiera notado tanto que era la persona más adulta de toda la cola frente a la legendaria DOCKS de Hamburgo si me hubiera puesto al lado de algún adolescente excepcionalmente bajito y hubiese hecho ver que venía de acompañante porque la criatura no cumple los 16 hasta diciembre, qué mala suerte. Y encima ese día no había poco público; 12 de mayo en pleno Reeperbahn hamburgués, solazo y a principios de una tradición muy mona que tienen allí llamada Tanz in dem Mai ("baila en mayo") dedicada a celebrar que el tiempo es ligeramente menos deprimente y la primavera ha llegado dos meses más tarde que en el hemisferio de la gente vaga y feliz sur. En la vida hay que ser optimista o directamente suicidarse como pasa en Finlandia intentarlo.

Pues cuando entré parecía todo un instituto muy oscuro desde la primera fila. Sonaba Niggas in Paris y Touch the Sky, y para hacerse una idea de lo baby boom que eran estas gentes, Kanye West ya es un clásico de los 2000 en su cronología. Primero salió un rubito rapeando en alemán (valiente), 3Plusss, debe de ser un nombre súper ingenioso en retórica teutona. Me dicen que es bastante conocido en su tierra, y debería creeérmelo porque tiene hasta entrada en la Wikipedia, die freie Enzyklopädie (le deseo suerte).

20 minutos después de su set de 20 minutos y el puto sigue sin aparecer. En su lugar, DJ Clockwork, "su" DJ, una estrategia muy inteligente por parte de Mac Miller para asegurarse de que el listón esté bien bajo cuando él salte al escenario. El tipo se monta una parida muy grande a la que titula Beans, y lo respeto porque intuyo que es plenamente consciente de que sólo está allí para divertirse consigo mismo, "autodepreciación", que lo llaman. Aunque desde luego no era, ni de lejos, tan insoportable como para agredirle físicamente; un joven delincuentillo le arrojó un objeto no identificado en la cara y el artista se cabreó con todas las de la ley. Unos minutos dentro del set de Miller incluso él empezó a corear aquello de naaa-na, na-na-naaa-naaa, hey hey hey, good bye para que los guardas de seguridad se llevaran al cobarde agresor. Fue divertido deplorable.



Eran las 21:15 y el puto Mac Miller no sé lo que estaba haciendo pero trabajar, no. Sale por fin un rato después, dejando a la peña tiesa con un futurista, fluorescente y, como indica el propio nombre de la canción, Loud. Era el GO:OD AM Tour y venía a presentar el álbum homónimo de 2015, que había sido un notable símbolo de maduración con respecto a su previa discografía, Watching Movies with the Sound Off (2013) y Mac Miller (2014). Fue principalmente por esto que se me hizo raro ver a tanto niño de moco colgante en su show. El viraje que poco a poco estaba tomando en dirección al jazz, y el distanciamiento consecuente del rap de decir muchas palabras sin respirar, contado en fiestas de cumpleaños sin padres a las que seguro que no iba desde hacía años, debería haberlo alejado de dicha audiencia. Tomé en serio a Mac Miller a partir de un sample elegante de In a Sentimental Mood que a mi casticista carácter no le resultó sacrílego. Eso sumado al gorrito de marinero chulo que llevaba en el vídeo de Diablo provocó que, sencillamente, no me esperara a mucho quinceañero ni puesto en Duke Ellington ni con estilo, aunque quizás los esté subestimando. La explicación a mi desconcierto la encontré pronto en el setlist: pesadamente dependiente de su catálogo antiguo, como que no se saltó ni un himno teenager de la América blanca media: Donald Trump, Knock Knock, Nikes on my Feet o Best Day Ever fueron de las más aplaudidas. Claro que no se entusiasmaron menos con el enésimo himno al viernes Weekend y otros buenos temas del GO:OD AM como 100 Grandkids o ROS que, "casualmente", eran los menos disonantes con su sonido postadolescente de siempre, permitiéndose prescindir de temas mucho más complejos y peligrosos como la bellísima Time Flies con Lil B o Two Matches con Ab-Soul. Y luego va y le da al play al Purple Rain de Prince con la excusa de marcarse un RIP porque le sale de los huevos. Raperos, quién los entienda.

Hubiera sido mucho más emocionante y enriquecedor verlo en directo con ésta nueva etapa que representa The Divine Feminine (2016), cuarto álbum de su carrera, lanzado hace un par de semanas. Habla del amor pero sin ponerle nombres de Ariana Grande, insiste Miller, más bien de una paranoia que le debió de contar alguien sobre que el universo es una energía femenina y la naturaleza una madre y abrazar a la chica después de follar es demostrar que te importa el medioambiente. Parece que esté siendo cínica con su espiritualidad feminista pero no; es mucho más trascendental que meramente refrescante encontrarse con un rapero (o a cualquier músico, ¡qué hostias! Ni que el rock fuese un gremio de corderitos) que pone a la mujer en el centro temático de su obra y la observe desde un punto de vista reverencial. Se podrá no estar de acuerdo con nada de lo que haga o diga Mac Miller, pero nadie negará que es lo más osado que ha nacido en Pittsburg desde a saber cuándo. No sólo es un blanco en la última cultura negra que su raza todavía no ha expoliado, que por mucho Macklemore y Riff Raff que haya, sigue siendo un atrevimiento tan de safari como un japonés cantando por fandangos; ahora además se quiere aliar con las chicas. Qué tío... Si sigue sacando colaboraciones con Kendrick Lamar (God is Fair, Sexy Nasty, imprescindible) y envejeciendo con tantísima dignidad, voy a empezar a hacerle más caso.



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23/8/16

Nanluoguxiang/南锣鼓巷/HishamYunSybrand/My people suffer





"- They make us run everyday, to stay healthy and all.

+ I wish they did that in Europe as well, I'd feel more motivated to go running if they forced me to than if I have to do it by myself.

_ I think I'd never study in a Chinese or Korean university..."



All pictures taken on 2nd August 2016 around Nanluoguxiang, Dongcheng district, Beijing, China. Special thanks to Yun for being so flawlessly smart and looking after the westerners and Hisham.