4/12/17

MUSIC: Ready pa vivir (de verdad) o Niño de Elche sin censura PARTE 1

DEL 
TRAP
AL
LIBERTARISMO
PASANDO POR EL
NIÑO DE ELCHE
PARTE 1



La realidad siempre es mucho más compleja que la fantasía, por lo que entre la materialidad del flamenco y la de Atlanta hay mundos de Internet, miedo, ruido de máquinas y ficción. Hablamos con Francisco Contreras (Niño de Elche) sobre el contexto y las discrepancias entre la inclemencia de lo terrenal y la idealización de lo divino.



Como decía Camarón de la Isla, yo me pregunto mil veces el paso del trap español por éste mundo. Soy la típica individua intelectualmente descastada de su tiempo que ya no tiene tele pero asegura ver documentales de La 2 online por pura diversión. Un día y sólo un día, sin embargo, me dejé agasajar por Satanás y vi First Dates, que es ese programa de la Cuatro que nadie ve porque es Frikitown capital de Sierra Leona total pero que todo el mundo ve porque, abro cita, “se ríe mucho”, cierro cita.

Ese día y sólo ese día, sujeto salvaje de Almería apodado Papi Diablo aparece en la pantalla de mi móvil en busca del amor verdadero. El entrañable conductor del formato, Carlos Sobera, pregunta al concursante por su profesión. Papi, denominación artística del bautizado por su respectiva madre Federico, responde que él hace trap. “¿Y qué es el trap?”, insiste Sobera. “Poh yo qué , una música que ha surgío ahora nueva, que le gusta a loh jóveneh. Eh una música como de narcotraficanteh”, dice Diablo. Y fue entonces, en ese preciso instante, cuando sentí que la identidad cultural española se me escapaba como farlopa entre los dedos.

Hubo otras épocas de dudoso buen gusto en las que España era una, cañí y flamenca, pero entonces la Pantoja ingresó en prisión, y el fin de dicha era dio paso a una crisis identitaria silenciosa, como cuando Nietzsche proclamó la muerte de Dios y la consecuente debacle de la moral cristiana abocó a la humanidad a un existencialismo forzoso sustentado en la dieta vegana y los cargadores portátiles.

Acudí al Niño de Elche, última pista del flamenco vivo sobre la Tierra y, por consiguiente, de aquel rancio carné de identidad cultural a lunares que tantos dolores de cabeza quitaba y ponía, para que intentara explicarme por qué nuestro cacho de la Península Ibérica no merece ser definido ni por un trap que nunca nos ha pertenecido ni por un flamenco que ya dejó de pertenecernos. De paso, me invita a un verde y me resuelve la puta vida entera, todo ello en el barrio de Gràcia de Barcelona y recién salido del estudio.






NIÑO DE ELCHE: Yo te puedo dar mis opiniones al respecto, aunque la verdad es que nunca había reflexionado sobre el tema éste...

ICARO LAVIA: ¿Nunca? Pues en Instagram todo Cristo pim, pam, analizando antropológicamente el trap español sin parar. Venga, champion, que hoy es tu día.

¡Vamos a reflexionar juntos!

¡Vámonos, átomos! A ver: yo parto de la premisa de que el flamenco, ahora mismo y en éste país, no está ni de lejos al mismo nivel de popularidad que el trap. Pero claro, como inyección antimomificación que ha supuesto tu intrusión en el mundo del cante contemporáneo, que lo has petao y reventao todo como hacía tiempo no petaba y ni reventaba nada, espero que me digas que no estás para nada de acuerdo, y que crees que el flamenco goza de un buenísimo estado de salud.

De entrada, habría que diferenciar, porque cuando hablamos de que una cosalo peta”, ¿en qué sentidolo peta”?

Ay bueno, Paco, hijo mío, de entrada no hace falta que te me pongas tan trascendente¿Qué te han echao en la infusión esa?

¿La percepción de que algolo petason los clips en YouTube? ¿Cuántas veces te nombran en las redes? ¿Cuántas entradas vendes para un concierto, cuántos discos? ¿Cuál es el caché del músico? Si nos guiamos por lo material, el flamenco, sin duda, está en mucho mejor estado de salud, pero no solamente que el trap, ¡sino que cualquier otro género! Los artistas de flamenco cobran el doble o el triple que los de la música clásica o el jazz

¿En serio? Ole los flamenquitos, ¿no?

¡Hombre…! Y además, llenan los espacios, son muy respetados por la prensa musical, atraen a públicos de muchas edades diferentesEl flamenco, hoy día y desde hace muchos años, ocupa un puesto privilegiado comparado con cualquier otra música en éste país.

Okay, pues , recojo esto un poco y me voy, eh, muchas gracias por desmontarme la tesis doctoral, hasta luego.

¡Creo! Eso basándonos en los números de billetes. Después, están los números de internet, que es donde el trap hace su aparición estelar y donde realmente marca una tendencia y una forma de hacer diferente a la de cualquier otro movimiento. Incluso rompe también con muchas lógicas dentro de la electrónica y del rap, que es lo más interesante. Pero son mundos diferentes, mercantilmente hablando, así que por ahí andaría mi análisis; lo de que el traplo petaes en zonas muy concretas de la vida.



Pero, por la misma regla de tres, ¿no se podría decir que ésta salud y situación privilegiada del flamenco se da también en unas respectivas zonas muy concretas de la vida?

El flamenco es la etiqueta que más viaja por el mundo de España.

Viva España, joputas.

Por lo tanto, no la delimitación dónde está.

Me refiero a si, quizás, estés midiendo el éxito del flamenco con una vara de medir muy indulgente, considerando que el flamenco, “para ser flamenco”, es decir, para ser una música autóctona y minoritaria de por , ya tiene para darse con un canto en los dientes.

Repito que el flamenco se puede dar por contento con el éxito que tiene. Leyendo su trayectoria, que es de unos 100 años, se han conseguido muchísimas cosas, y ya no sólo en la música; en Andalucía, por supuesto, el flamenco es institucional, diríase; aquí en Cataluña también tiene un espacio importante, aunque últimamente menos con el tema del nacionalismo y el independentismoAl fin y al cabo, es un género que se cultiva más en el sur. El flamenco, dentro de España, puede ser de las músicas más comerciales, más escuchadas, más valoradas y más aceptadas, al nivel de géneros mucho más internacionalizados como el jazz o la música culta. Sus artistas van por el mundo entero con la bandera del flamenco, y son apoyados por las embajadas, por las marcas, por festivales independientesO sea que , esa visión de que el flamenco no tiene éxito o no tiene tanto éxito como otras etiquetasCreo que no es real. Si lo comparamos con el pop, ¡vale! Pero si lo comparamos con otras músicas, talvez no. Y a parte, los flamencos han sido muy inteligentes porque han sabido recabar el valor añadido donde realmente se puede traducir económicamente. La gente del trap, por su lado, con los clips de una página web, no recaudan económicamente lo que pueden recaudar los flamencos en sus conciertosSon dos realidades totalmente distintas; el flamenco está hasta aceptado en los conservatorios, ya no es auténticamente una práctica popular.

Y decías antes que apela a todo tipo de públicos.

, el flamenco .

¿Al mismo público joven al que llama el trap lo llama el flamenco?

No, no, a esos niveles, no. Hay público adolescente



Y de pronto, camarera salvaje aparece para informarnos de que en cinco minutos llaman a la poli y les cierran el garito.



¿Y por qué no nos has dicho nada cuando nos hemos sentado...?



Dice que blablablá y que hasta menos diez podemos seguir. Son y media. Le damos las gracias y le dejamos que se vaya.




































En fin, continuemos.

¿Sí?

, claro, ¿no?

Claro que , guapi. Pues decíamos que el público teenager, en el flamenco igual no tiene tanta representación.

Digamos que está representado pero que no es el público nuclear, como lo es en el trap.

¿Y no crees que en ello puede caber algún síntoma significativo de que el trap tiene un poder sobre la generación Z que el flamenco no tiene? En el sentido de que el público adolescente ha sido tradicionalmente el que ha dictado las vanguardias o tendencias musicales.

¿Es el público adolescente o el público joven, el que dicta las vanguardias?

Y daleUn poco tiquismiquis con la terminología que eres, , ¡eh!

A cuando me hablas depúblico adolescente”, pienso en un público con una información limitada de las prácticas artísticas. Entiendo que el que guía las vanguardias es, más que un público adolescente, uno joven ono mayor”. Pero el público adolescente no creo que haya sido el que ha marcado la tendencia de señalar lo que es propiamente vanguardia, ¡para nada!

, ya ya, no qué, pero

Porque cuando hablamos de vanguardia, nos referimos a algo que va por delante de los tiempos, ¿no?

Quizás la palabravanguardiano ha sido la más pertinente, no.

¡Ahí está! Yo tengo mis dudas de que el trap sea una música que va por delante de los tiempos

Vale, listillo, te lo pongo de otra manera: piensa en los Beatles o en los Stones; ¿quiénes los seguían en sus comienzos? Quinceañeras mojabragas, principalmente. Y luego han acabado convirtiéndose en símbolos absolutos de la música popular de su siglo.

De acuerdo, talvez en los puntos mediáticos, o en los códigos que estos después establecen, . Pero todavía no estoy seguro de que a eso se le llamevanguardia”. Y de todas formas, la lógica de aquellos tiempos, los de los Beatles y los Rolling Stones, era muy diferente a ésta lógica actual; hoy en día existen internet y otros flujos y puntos de información, por lo que se hace muy difícil comparar.








































Oye, y entonces, ¿a ti qué te viene a la cabeza cuando te nombro al trap? “Vanguardiaya que no, tranqui, no me pegues.

Se me aparece una imagen de gente muy joven, con un descaro llamativo y una actitud algo chulesca, que a me interesa particularmente en la música porque me baso en eso, tambiénTienen ganas de decir cosas y un ego potenteCon mucha raíz, lógicamente, en el rap, pero otorgando mayor relevancia a la electrónica, que me atrae mucho más que el rap, desde la perspectiva española, porque ésta claro que no se puede hablar en los mismos términos del rap de aquí que del rap norteamericanoMe gustaría que los traperos y traperas de España, tanto lírica como musicalmente, dieran más pasos y no se conformaran con filmar vídeos graciosos, sino que lo que hicieran tuviera un poso asentado. Ahora mismo, con el material que hay, es difícil creer en ello, pero yo conozco a unos cuantos y a unas cuantas que podrían dar de qué hablar, si consiguen llegar.

Justamente lo que te iba a preguntar, también, porque no si te relacionas con gente del trap o tienes localizado a algún favorito.

, conozco a algunos, pero ya incluso se desmarcan de la movida; toda la gente a la que se suele identificar con el trap español últimamente, les preguntas y te dicen que lo que hacen no es trap.

¡Anda! Está bien, eso. Yo digo lo mismo cuando me preguntan si no soy muy mayor pa la tontería que llevo encima.

En realidad, me reconozco mucho en ese pensamiento suyo; a , cuando me quieren relacionar con el flamenco, siempre aclaro que no, que no es exactamente eso lo que hago... Así que dice algo muy bueno de ellos, el querer desmarcarse de un sambenito.







Todas las fotografías tomadas el 23 de marzo de 2017 en La Chana, Barcelona, España. Especial agradecimiento a Maria Arnal, súper especial agradecimiento a Marta Bassols y, sobretodo y por encima de todas las cosas, a Francisco Contreras.

Entrevista publicada originalmente (en versión editada y censurada) en el número 1 de Ajoblanco (junio de 2017).