30/10/16

Un uruguayo, un francés y un mexicano van en avión


























El uruguayo se llama Yamandú y él a ti te llamará como le salga de la punta de la polla en función de cómo esté la salsa brava. Te invitará insistentemente a comer patatas del plato del mexicano, y tiene fotos en el móvil con gente celebérrima cuya identidad no puede ser revelada por si Obama está leyendo, hola Obama. Le gusta hacer asados con puerro y zanahoria orgánica, pero si no se puede, se contenta con el postre y ya está. En su vida de uruguayo le han pasado cosas muy surrealistas como ser musa de Gianni Versace o desfilar en las pasarelas más prestigiosas de Milán y París, su cuerpo sigue los cánones de belleza griega, la verdad. Las niñas pequeñas no paran de darle quicos y aun así no engorda, el loco. Pinta unos cuadros de campos de fútbol muy ídem. Cree que Uruguay es un país.

El francés se llama Alain porque en Francia nadie se llama Alain. Nació en el pueblo de Astérix y Obélix y tiene 3.974.921 blogs que escribe en mejor español que la puta RAE. Es experto en casi todo, especialmente en cosas que a nadie le importan excepto a mí y alguna persona más sin amigos. Es considerado una autoridad en temas como Velázquez, Alonso Cano y la etapa verde de Picasso, que un día me contó que se obtiene al verter yogur con orina sobre la etapa azul de Picasso. De Paris no soporta a esos burgueses que se van a Saint-Germain-des-Prés a hacerse los bohemios, ni tampoco ir más allá de Plaza Cataluña si puede evitarlo. No lee libros y sueña con fundar la universidad de la intuición. Que Dios le oiga.

El mexicano se llama Uxval y no voy a contar por qué porque si lo cuento tendría que mudarme voluntariamente a Ciudad Juárez y dejar que me vuelen la cabeza mientras hago running o algo por el estilo. Habla súper gracioso como en las pelis, pero no tiene bigote ni lleva poncho ni sombrero de ese con borlas, lo que es una decepción. Le gusta Coldplay y ese tipo de música gay, los restaurantes gays y la ensaladilla rusa vegetariana con atún, así como los stickers circulares de color naranja. Cuando baila sientes una mezcla entre ternura y vergüenza ajena, igual que cuando ves bailar a tu padre en las bodas. Va al Ikea  esprintando y la Virgen de Guadalupe lo protegerá. Pinta calaveras derritiéndose que se parecen a él.


Todas las fotografías tomadas el 21 de octubre de 2016 en la Plaça del Bonsuccés, Barcelona, España.