19/8/15

MUSIC: If you're reading this it's DRIZZY SEASON APPROACHING

Si Eres Meek Mill Me He Cargado Tu Carrera. Via Rap Genius
"Los tiempos cambian, ¿a quién tratamos de engañar?", se resigna en 6PM in New York (tema que cierra la versión digital de su última mixtape) un tal Aubrey Graham, chico al que, ¡quizás!, alguna persona como la prima o el amigo del jardín de infancia conoce por su segundo nombre, Drake

Si en 1966 se consideraba toda una profanación afirmar que los Beatles eran más grandes que Jesucristo, aceptar en 2015 que Drake es más grande que los Beatles ya sobrepasa incluso la categoría de sacrilegio: puede constituir un suicidio de la reputación intelectual propia, como hacerle el harakiri a la percepción pública de tu criterio musical. Por muy verdad que sea, porque Drake son los Beatles en el siglo XXI. Más concretamente, Drake es como si la niña de Boyhood (2014) se hubiera comido a los Beatles. Mejor todavía; si juntas a John, Paul, George y Ringo durante la época occidental de fascinación india, cuando estaban tan delgados de comer poco y meditar mucho, y los atas con una cuerda así, apretaditos, ocupan el mismo espacio que Drake desde que hace pesas. Ésto es algo que, por motivos obvios, jamás podrá ser probado experimentalmente (Ringo Starr está demasiado ocupado disfrutando por fin de ser el Beatle vivo favorito, además de promocionando su nuevo disco), pero que con un poco de imaginación suena a plausible. Asimismo, de no ser por Drake, la fortaleza mediática de Taylor Swift estaría tan manifiestamente monopolizada que se estimaría a sí misma legitimada por aprobación pubescente popular para destapar sus auténticas y actualmente semiocultas ansias de despotismo. Bajo dicho paradigma, pues, a fecha de hoy el planeta Tierra ya estaría sometido a un régimen tirano de insulsez, feminismo adulterado, apropiación cultural, apología de la mediocridad y de poner nombres de persona a gatos (YO TAYLOR SWIFT, SI ALGÚN DÍA ME COMPRO UN SURICATO LO LLAMARÉ TAYLOR SWIFT, ¿VALE? OK, BYE). Santígüense, hermanos y hermanas, el Dios del 6 nos libre de semejante fatalidad...

Aunque no sólo es comparable la cantidad de oxígeno necesaria para mantener con vida a un Drake con respecto a cuatro Beatles; ya es un hecho, ¡qué digo!, un hito histórico que, desde el lanzamiento de If You're Reading This It's Too Late (2015), Drake es el primer artista en 51 años que consigue aproximarse a una marca establecida por los Fav Four en 1964 y que permanecía intocada desde entonces: 14 canciones clasificadas simultáneamente en la Billboard Hot 100. Y digo "se aproxima", a pesar de que, técnicamente, la iguala, porque el tema del de Toronto que logra escalar más alto en la lista no supera el puesto número 16, y lo hace más gracias a Nicki Minaj que a otra cosa, junto a quien aparece, arropada por una Santísima Trinidad de invitados formada por él mismo, Lil Wayne y Chris Brown, en el tercer single del The Pinkprint (2014) de ella, Only. El que estaba más arriba de los liverpulianos, cómo no, era un número 1, así que no hay que descoronar y coronar tan precipitadamente. Hubiese sido irrespetuoso petar a los Beatles con una mixtape, como mínimo que se note que ha habido esfuerzo: yo Drake, menos humos y más álbumes, menos vistas de la batería de tu iPhone y más Vistas des del 6.

Y es que Drake lleva un mes en el candelero por temas de tendencia extramusical, cosa suficientemente impropia de él como para fruncir el ceño en señal de NO TELLIN!. Una mujer y un hombre fueron asesinados en un tiroteo en Toronto, donde se celebraba una afterparty de la sexta edición del OVO Festival. Y para aquellos a los que no les interese el hip hop/no sepan qué es Internet/vistan enaguas regularmente/lleven muertos más de seis semanas, explicarles que se ha producido una batalla lírica sin precedentes en el rap contemporáneo (más sin precedentes por el simple hecho de haberse dado que por el interés del contenido de la misma) entre nuestro Drizzy y Meek Mill, rapero de Philadelphia, pareja sentimental de Nicki Minaj y colega de Drake hasta que un 22 de julio lo acusó de no escribir sus propios versos:


3... 2... 1... FIGHT!

Drake respondió tres días después, lanzando en primicia desde su show radiofónico, Beats 1 OVO Sound, un rompe-anos titulado Charged Up:



Y antes de que Mill tuviera más tiempo para twittear falsas premiers de canciones que jamás se materializarían, Drake ya se había asegurado de que el muerto quedara bien muerto con Back to Back:



Finalmente, el aludido se las arregló para disparar de vuelta el 30 de julio con Wanna Know, pista que no tardó en retirar misteriosamente de Soundcloud dos semanas más tarde, porque, bueno, no  hagamos leña del árbol caído y dejémoslo en que el pueblo ya había hablado:


Téngase en cuenta que la actuación de Drake en el OVO FEST (algunos empiezan ya a recordarla  como "el funeral con PowerPoint de Meek Mill") tuvo lugar poco más de una semana después de que el mundo escuchara por vez primera los dos diss tracks del anfitrión. El público, sin embargo, coreaba la letra de ambas canciones mejor que los fans del Liverpool su himnoEso significa que, dejando de lado cuestiones en la línea de si debería considerarse "ghostwriter" (utilizar aquí el castellanismo "negro" induciría a confusiones semánticas que no son de la incumbencia de ésta exposición, por razones evidentes...) alguien que aparece como co-autor acreditado de un rap, o si el acto de "ayudarse" de canales foráneos a la inspiración y el talento propios deprecia la calidad e integridad de un artista, Meek Mill intentando desprestigiar a Drake mediante acusaciones de no autoría de sus versos suena a pegar tiros contra una fortaleza y contra el propio pie a la vez, o como si yo quisiera convencer a alguien de que Led Zeppelin violaban a uno o más bluesmen septuagenarios cada vez que componían un tema; por muy veraces y demostrables que sean los hechos, la fe es mucho más fuerte que la certeza, y no se puede tener fe en las verdades, sólo en los dioses. O dicho de otra manera: meterse con Drake en 2015 es equivalente a ser pagano durante la decadencia del Imperio Romano. Meek Mill, hijo, estás profesionalmente muerto. El Dios del 6 estaba observando/ Esperaba que estuvieras preparado para afrontarlo.

If You're Reading This It's Too Late (2015). Portada alternativa de Jim Joe. Via Rolling Stone
Si algo no puede echársele en cara a Drake de ninguna de las maneras es el haber llegado hasta donde ha llegado, ya pueda parecer muy lejos o muy cerca en función de la cantidad de caspa que te caiga sobre los hombros o de cuán idealizador de un pasado musical seas, por medios extraños a sus habilidades artísticas. Y prueba de ello son tanto los dos raps/dardos venenoso a Mill publicados hace semanas como el agridulce y fresco Hotline Bling, el afilado Right Hand o, huelga decir, el If You're Reading This It's Too Late al completo, primer álbum de rap en coronar el top 100 de artistas de la Billboard en toda su historia. Cayó haciendo un BEYONCÉ (2013) el pasado 13 de febrero, y continúa circulando con la testosterona de un planeta entero casi cual si fuera ayer el primer día. Su potencia y aspiraciones de inmortalidad y universalidad, junto con el hecho de que fue lanzada como descarga digital vía iTunes y en varios formatos físicos, dato que la convierte contractualmente en el cuarto álbum lanzado por Drizzy para Cash Money Records y, en consecuencia, final de su relación discográfica con Birdman (el fundador), emborronan el hecho de que, en realidad, fue concebida para ser mixtape.

Como Drake haya de establecer a partir de ahora los estándares de calidad de éste tipo de largos en el hip hop, oh boy, ¡pobres de los que no sean Drake! Me viene a la cabeza eso que dijo Big K.R.I.T. al final de 1 Train; ¡la mayoría de raperos desearan que se acabe el mundo antes que tener que sacar otro álbum! Algo que, en un principio, iba a ser ofrecido como descarga gratuita, tan modesto como una burda mixtape, incluya cosas de la altura de Legend, Energy (tus videoclips son una mierda Drake, pero no pasa nada, está bien, deja algo para los demás), 10 Bands, Star67, Wednesday Night (técnicamente, más punto para PARTYNEXTDOOR que para Drake), Company (Travi$ Scott petándolo for all the hoes out there), My Side (ésta sólo aparece en la versión física del disco) o muy especialmente Know Yourself (MEJOR CAMBIO DE BASE DEL 2015, NO SE ADMITEN DISCUSIONES, SENCILLAMENTE WOW), You & The 6 (los raperos son los amos haciendo canciones sobre madres), Jungle (Drizzy be gettin bitches pregnant wit a song) y 6PM in New York (Tyga, tú estás profesionalmente muerto dos veces)...

Gustes de 50 Cent, DMX, Lupe Fiasco, Sleaford Mods o Gil Scott-Heron, te reto a tratar de infravalorar la globalidad y evolución del trabajo de October's Very Own. No es posible, y ya está, para qué perder el tiempo intentando negar la mayor. Si no puedes evitar amar al enemigo, ámalo, porque ésto ha sido únicamente el epílogo de lo que le queda por decir a Drake antes de que acabe el año, ese Views From the 6 (¿2015?) cuyo aterrizaje llevamos aguardando desde antes siquiera de su existencia como pensamiento en la mente del creador, una colección de escenas sonoras que, como me adelantaba a remarcar en entradas posteriores, se ha permitido el lujo de desechar beats de la talla del de Actin' Crazy de Action Bronson.

Drake quiere dejarnos dormir un rato más, permitir que nos echemos la última cabezada, cerrarle los párpados a un mundo en el que todavía poseíamos, ni que fuera, la promesa de una oportunidad. Porque cuando caiga el Views From the 6, para cuando despertemos... Sintámoslo, estamos oficialmente retirados; el 2015 habrá acabado. Si estás leyendo ésto, DRIZZY SEASON APPROACHING.

Voy a dejarlos que duerman... Fotografía original via SNIFFERS MUSIC
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