14/2/17

5 Claus















































Yo no sabía dónde me estaba metiendo pero tampoco es una cosa que me atormentara. Más preocupada me tenía el estado en el que iban a llegar las olivas, si es que sobrevivían con dignidad siquiera las tres horas en bus hasta Sant Martí d'Empúries. También traje una caja de galletas que nunca llegó al inicialmente incógnito destinatario final, según me contaron, por no merecerla. De la fiesta en sí estuvo dabuten todo, aunque me cuesta todavía hoy seguir la lógica de los acontecimientos; cuando hablaba, no sé de qué hablé, y cuando lo sabía, no sabía con quién. La indefinición es como el queso azul; no me gusta. No es lo mismo no saber explicarse que no querer hacerlo, igual que no es lo mismo no comer queso azul que no querer comerlo; lo primero te convierte en artista, y lo segundo en alguien que ya quisiera serlo.


Todas las fotografías tomadas en la Nochevieja y Año Nuevo del 2016 al 2017 en L'Escala, Alt Empordà, España. Especial agradecimiento a todos los locos artistas. Nunca abandonaré el grupo de WhatsApp.