La Virgen de Guadalupe
se enorgullece en presentar a un joven artista que se generó a sí mismo por
acción espontánea, en algún momento entre finales del siglo pasado y este
preciso instante. Sin otro cometido vital que la vulnerable soberbia del arte
por el arte o, en su extrapolación menos altiva, del arte por la búsqueda, la
reconquista de un algo que se desea más por la travesía que por el objetivo
último de su posesión, Nacho Tusquets rema a contracorriente por el eco fluvial
de las pulsiones humanas, con la misión de convertir en respetable la
insoportable levedad de querer navegar por navegar, y ya está, lo más lejos
posible de todo aquello conocido.
Y es allí, “Lejos de
casa”, donde pretende llevarse a sí mismo y a todo el que se atreva a
acompañarle, el mismo lugar que, por casualidad, da título a su más reciente
exposición, que carece de curador, igual que Nacho de hogar intelectual, porque
se curó a sí misma.
Acompañada por una
colección de obras de cohesión conceptual diluida, en distintos formatos y técnicas
mestizas (a falta de una palabra que exprese con mayor rigor la desdeñosa
ausencia de metodología o predictibilidad formal en su estilo), “Lejos de casa”
ve a Nacho Tusquets inventándose en paralelo a la gestión de la presentación
artística en sociedad de su nuevo trabajo.
“Esto de pintar no es
más que un barco en el que todo es posible”, cuenta Nacho. “Un viaje por mares
que siento que me han arrebatado y que, por ello, tengo responsabilidad de
volver a hallar, para hacerlos, al menos, visibles al nombrarlos con los
colores que me dan mis manos”.
Sin pudor ni pretensión
que responda a razones, “Lejos de casa” es el navío que transporta el revuelto
de instintos de un pintor que no teme a los principios ni a los finales porque,
simplemente, no los considera. Lo esencial reside, para Nacho Tusquets, en la
distancia imprecisa entre ambos.
Todas las fotografías tomadas el 13 de octubre de 2016 en algún lugar de Sarrià de cuyo nombre no quiero acordarme, Barcelona, España. Especial agradecimiento a Arte Aurora Galería y a Uxval Gochez.



