11/12/13

The Fresh Alien Princess of Bel-Air



Inspiration:

"Will Smith, Ashley Banks, The Fresh Prince of Bel-Air, the messy 1990s, freaks, sporty, funky, tennis, acid stuff, sense of humour, LA, tacky is the new glamourous, space, the dumbest side of fashion and styling, Cyberdog"























Springfield visor, H&M earrings, vintage jumper, vintage brooch, vintage coat, 
H&M bracelets, market ring, H&M trousers, Bershka clutch, 
Bershka socks, Zara shoes

Mochilas infalibles, clips por toda la cabeza, mechas, flequillos raros, bambas con plataforma,  ropa gigante, Sabrina, cosas de brujas, las gemelas Olsen, las Spice Girls… Creo que ya he comentado un par de veces por aquí que la cultura de los noventa nunca ha despertado un significativo interés en mí. Sin embargo, supongo que influida por el hecho puntual de que nací en el cénit de esta entrañable década en la que el corte de pelo de Rachel Green ("el Rachel", que le llamaban) era "molón" y la gente sabía quién era Shania Twain, no puedo controlar mi predisposición natural a volver a los orígenes (también porque las tiendas vintage están literalmente rebozadas de cosas de los noventa).

Una serie cuyo apogeo me pilló un poco tarde pero que definitivamente adoro (me pregunto quién no) es The Fresh Prince of Bel-Air. Sitcom legendario e hilarante donde los haya, era una mina de chandales fosforito, pantalones de pijama con estampados africanos cutres, hombreras, bambas con plataforma y pelos fritos. Y ya sé que a todos os gustaba ver a Carlton Banks bailar al son de Tom Jones, pero yo soy más de los subidones de Will Smith.



Will Smith y su primita Ashley (Tatyana Ali). Fuente/ Source: blog
Me dio la maleta y el billete de avióoooon / Y entonces me di cuenta 
de la grave situacióoooon. Fuente/ Source: site
Will Smith, 1990. Fuente/ Source: site
Will y el siempre incisivo y genial Geoffrey. Atención a ese florero,  engendro
arquetípico de la madre años 1990. Todos lo hemos visto alguna vez y nos hemos
preguntado quién debió ser el culpable de semejante aberración estética.
Pues los noventa, ¿quién si no? Parece que estarán incrustados en nuestras
vidas para siempre, como el gotelé.  Fuente/ Source: blog
La familia Banks (¿y Geoffrey?), con la tía Vivian original. Fuente/ Source: site
Si me obligaran a llevar uniforme, haría lo mismo. Fuente/ Source: site
El outfit de hoy es un muy personal y humilde homenaje a Will Smith y a ese polvillo blanco con el que cubrían todas las pantallas de las teles en los noventa. Casi todo lo que llevo está definitivamente muy lejos de mi zona de confort, pero ¡mola tanto! Y además destila una energía que te pone las pilas en tres segundos y te da ganas de bailar el duck walk al estilo Will (siempre sin mucho éxito, al menos para mí).

Por otra parte, la faceta más brillante y fluorescente de las piezas de hoy tienen su origen en una larga visita mañanera que hicimos Guillermous Hermous y yo a Cyberdog, un "lugar" muy entretenido de Camden Town, Londres, en el cual es peligroso permanecer más de 20 minutos porque te empiezan a dar episodios de epilepsia y tienes la sensación de haber aterrizado en un futurista universo paralelo. No tiene desperdicio, eso seguro.

La mayoría de componentes de este look tienen algo gracioso; los pantalones son simple y llanamente "lo más" (al loro con los ramalazos noventeros en el vocabulario de hoy), con ese brillo tornasolado y esos colores pastelosos... Un regalo que rebotó en el espacio sideral des de los noventa y aterrizó en el H&M de 2013. Las pulseras me estaba muriendo por ponérmelas y nunca encontraba el conjunto adecuado, igual que ese broche tan maravillosamente feo (¡¡¡!!!). La gabardina espacial es otra de mis más geniales y recientes adquisiciones en Els Encants. Tiene el color más genuinamente freak e inquietante que he visto nunca, y parece que ha nacido para no separarse nunca de estos pantalones. ¡Magia extraterrestre!

El clutch es lo que uso como funda para la funda del iPad (me gusta cuidar mis cosas, qué pasa), pero vi que quedaba perfecto con la ropa de hoy. Todas las tonalidades de este look tenían su complementario cromático en alguna parte, EXCEPTO los ojos de la chica del bolso. Solución: ni corta ni perezosa, le arranqué la espiral a la agenda del año pasado y me hice una pulsera. Toma ya.

Y, por supuesto, cualquier outfit noventero que se precie tiene que incluir una visera y unos buenos aros de color verde alienígena.

Eso a sido todo por hoy, mis virtualísimos compis. Recordad; ¡dejad que vuestro estilo hable por vosotros!

¡Y atentos a lo que nos trae el invitado de esta semana!

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