18/12/13

Soul Survivor: Happy Birthday Keith Richards


Inspiration:


Down darkened woods /  With silent trees… Uno simplemente no puede ser más
despreocupadamente elegante e icónico que Keith Richards con unos botines de patchwork y
unos pantalones de terciopelo rojos.
En las sesiones de Through the Past Darkly, allá pro 1969. Fotografía de Ethan Russell.
No somos más que notas a pie de página en el gran libro del estilo de Keith Richards.




















Zara hat customized by me, vintage earrings, Zara shirt, Mango suit, Pepe Jeans belt, 
market ring, coat made by mum, vintage boots

Hoy es el cumpleaños de Keith Richards, el artista anteriormente conocido (entre 1963 y 1978) como Keith Richard (sin 's'), y tal y como prometí en posts anteriores sobre él, quería dedicarle algo especial procurando no emocionarme mucho ni sollozar de devoción como una vulgar fan de alguna boy band de los noventa. 70 tacos tiene ya el muy hijoputa. Quién lo iba a decir, ¿no? El que antaño fue el amo de las listas de rockeros con más papeletas para mudarse al otro barrio antes de los 27 (y unirse al famoso club), hoy nos hace cuestionarnos su mortalidad (va a ser verdad eso que decía Miguel Ríos de que los viejos rockeros nunca mueren… Solo pillan una osteoartritis de tres pares de narices, pero no existe trastorno articular que el bueno de Keef no pueda convertir en un complemento estético de enciclopedia del rock).

¿Qué comerá este hombre, esta genuina y arrugada criatura del Señor? ¿Cuándo admitirán las autoridades sanitarias que una dieta a base de shepherd's pie, puré de patatas con salchichas, salsa HP, Rebel Yell y cocaína farmacéutica Merck es la auténtica clave de la longevidad? ¿Cuál será el secreto de su invulnerabilidad espiritual al paso del tiempo? Y lo más importante, ¿cómo consiguió grabar un disco en los ochenta con tanta dignidad y sin meter sintetizadores? Think I need a blood transfusion (Creo que necesito una transfusión sanguínea)…

Aunque hay algo en Keith Richards aun más fascinante y esotérico (si cabe) que sus portentosos genes, un enigma del universo que, para una servidora, puede compararse a los agujeros negros, los moais de la Isla de Pascua o al hecho de que Donatella Versace siempre haya sido una mujer. Todos sabéis a lo que me refiero, seguro que os lo habéis preguntado más de una vez; ¿CÓMO SE PUEDE SER TAN SOBREHUMANAMENTE GUAY? SIEMPRE. EN CUALQUIER SITUACIÓN, A CUALQUIER HORA DEL DÍA. Con los dientes más podridos que Gollum (por muy inglés que sea), con un cubo de basura encima, roncando apoyado en una puerta con un colocón del quince, en medio de una pradera, sobando en una silla con una seta en la entrepierna o con unos gallumbos de rayas rojas y verdes, justo después de habérsele quemado la casa de campo


Lil Wenglass Green, Keith (debajo del cubo) y Jo Wood, en algún momento
entrañable de 1979. Cualquiera en su situación parecería patético. Él, por algún
motivo inexplicable, no tanto.
Otra adorable estampa de Keith buscando su habitación durante el celebérrimo Tour of the
Americas de 1975 (TOTA's para los alumnos avanzados de la escuela stoniana). Regalando imágenes
legendarias des de 1943. Fotografía de Annie Leibovitz.
Sweet Home Connecticut, o como quiera que se diga. Septiembre de 1979.
He only gets his rocks off while he's dreaming. 1972.
I'm zippin' through the days at lightnin' speed. 1979.
Fotografía de Annie Leibovitz.
Born in a crossfire hurricane. Justo después del incendio de Redlands, en agosto de 1973, y con
cara de "what's the big deal man?". Esto es saber estar, señores, y lo demás son tonterías.

Yo lo intento, de veras que sí. Día tras día, con todas mis fuerzas y mi pueril predisposición, pero es sencillamente imposible. Lo observo, intento copiarle, me compro todo lo que vea que se parezca remotamente a cualquier cosa que haya podido ponerse este hombrecillo en algún instante de su bendita existencia Trajes de terciopelo de colores very british, botas de serpiente setenteras, abrigos peluche, anillos de Capitán Teague, cinturones de corsario, sombreros de aristócrata londinense de los sesenta con plumas Y sigo sin conseguirlo. Keith Richards es simple y llanamente el hombre con más estilo que ha caminado y caminará jamás sobre la capa de la Tierra, y nada ni nadie se le podrá comparar nunca. Creo recordar incluso que, hace bastante tiempo, afirmó que el estilo es algo que no se elige, sino que te encuentra. Qué pena que su estilo lo encontrara antes a él que a mí

Keith Richards, King of Cool, para la revista Another Man, número 11, 2010.
Lo siento, Steve McQueen.

18 de diciembre de 2013, con 70 primaveras y 34678838392901 hendiduras en la cara, que son un mapa de su vida y de la vida de todos los que hemos intentado correr tras él en nuestros sueños. ¡Y aún le queda cuerda para rato! ¿Cuándo la vas a palmar de una jodida vez, Keith?, se preguntan hoy sus detractores y admiradores al unísono. "Para algunos soy un yonki y un colgado que debería estar muerto, para otros soy un genio mítico", pero seguro que para todos eres el Harry Potter del rock & roll, el guitarrista que sobrevivió (¡y con qué actitud, qué porte y qué elegancia!). Él mismo confesó hace un par de años que pagaría con gusto todo el pato a la naranja, el caviar y las inyecciones de libertinaje y anécdotas legendarias en vena que se ha metido entre pecho y espalda (o mejor dicho, entre pellejo de antebrazo y hueso). ¡Y que dejaría propina! ¡Vaya un festín que se debe haber dado el muy cabrón!

Ojalá la vida no te cobrara nunca lo que le debes y pudieras quedarte en este cochino mundo para siempre, con tu risa cascada y tu berber jewelry jangling down the street (joyerío bereber tintineando por la calle, como cantaba Mick en Shine A Light), jugando al ajedrez del iPad 35 con las cucarachas hasta que nos hayas enterrado a todos. Ojalá no te mueras nunca, Keef, porque yo no sé qué iba a hacer si no estuvieras.


He intentado no llorar, y hacer ver que no iba a costarme escribir esta entrada sin ponerme sentimental, pero tampoco he podido. Keep on rollin'amigo Keith. Gold rings on ya.

Image and video hosting by TinyPic


None of the pictures of Keith Richards published above are mine. / Ninguna de las fotografías de Keith Richards publicadas me pertenece.