11/10/13

Getting ready for a trial according to Keith Richards



Inspiration:

"Keef Riff Hard 100%, classic Keef style, Redlands' drug bust, animal print, Keith's true love is Mick Jagger (though he prefers to wear t-shirts with his own face, truth has to be said), Stadium Rock era, the Glimmer Twins, Little T&A, Rock & Roll style, Rolling Stones 1981 American Tour and 1978 US Tour, skull rings, handcuff bracelets, just another Keith Richards wannabe, gold rings on ya (or ties), elegantly wasted"















H&M tie, Blanco bow tie, scarf made by mum, Blanco jacket, Rolling Stones Bravado tee, 
Blanco belt, market earrings customized by me, Topman handcuffs bracelet, H&M black 
crocodile bracelet, Blanco silvery bracelets, market bracelets, Blanco skull ring, Bijou Brigitte 
lion ring, market rings, Zara trousers, H&M socks, Camper shoes



"If you are going to get wasted, then get wasted elegantly."
Keith Richards

Si habéis leído la frase de arriba no hace falta ni que os miréis el kilométrico post que sigue. Es lo mismo pero más largo. 

Pensaba  guardarme este outfit del Keith Richards clásico y unánimemente conocido para el día de su cumpleaños, pero pensé que, probablemente, a nadie que lee blogs de moda le importa un comino el cumpleaños del carroza de Keith Richards, así que le haré un pequeño homenaje con una faceta Richardsiana menos popular y mucho más gloriosa cuando llegue su día.

Tanto Keith Richards como Mick Jagger fueron mis primeras y más importantes referencias estilísticas. A pesar de no tener ninguna conexión directa con el mundo de la moda, despertaron mi interés por ella des de una perspectiva muy personal y trascendental. Me atrevería a decir que prácticamente toda la ropa que me pongo guarda conscientemente alguna similitud con cualquier cosa que se hayan puesto en algún momento de su vida alguno de los Glimmer Twins. No creo que haya nadie en el mundo del Rock & Roll con un sentido de la moda tan potente e hipnótico y a la vez tan natural como el de estos dos. Y estoy segura de que NADIE JAMÁS ha sido ni será la mitad de guai que Keith Richards. Os lo prometo. Es tan guai que es literalmente como si viviera flotando en una suerte de aura mística, y todo lo que se pone es tan poco pretencioso y a la vez tan contundente y mágico... 


Keith Richards by Graham Whiltshire/Redferns. Source: 
El outfit de hoy es en realidad una versión de una foto bastante famosa de Keith (derecha) que, en mi opinión, sintetiza su carrera estilística de una forma tan perfecta que me resulta escalofriante. Se trata de una imagen de 1974 en el backstage del famoso Final Concert de los Faces, en el que Keith apareció como estrella invitada en dos temas, si no me falla la memoria (altamente recomendable: Keith Richards versionando a Chuck Berry en esos tiempos es uno de los mayores espectáculos que puede ofrecer la naturaleza).


Llevo imitando a Keith Richards des de que tengo uso de razón y sé que jamás llegaré siquiera a rozar su despreocupada genialidad estilística. Pero, como ya he dicho alguna vez aquí, uno de los mayores encantos de la moda es su capacidad de crear la ilusión momentánea de ser quien quieras, y hay pocas cosas que desee tanto como tener la decadente elegancia del Riff Humano.

Una de las mitológicas habilidades de Keith Richards es su genética incapacidad para vestirse con decoro en juicios, bodas (incluyendo la suya propia) y ocasiones ceremoniosas en general sin dejar de ser extremadamente elegante a su manera, y esa es la sensación que intentaba capturar en el look de hoy.

La corbata en la cabeza a modo de cinta indica por donde se pasa la etiqueta y las convenciones sociales el amigo Keith. Los abalorios colgando de su oreja son más del Keith de los 1990-2000, pero creí que no desentonarían aquí. La pajarita, el fular y el collar con el carácter chino (según mi madre significa "felicidad") son una clara alusión remezclada a los mismos elementos llevados por él. El tuxedo corto para pordioseros encapsula a la perfección esa elegancia Richardsiana de la que os hablo, y la camiseta es la mejor que tendré jamás por la simple razón de que tiene la cara de Mick Jagger dos veces y representa un momento muy controvertido en la historia de los Rolling Stones (está en la cárcel de Brixton, tras ser arrestado por la famosa redada antidroga de Redlands). Me la regalaron mis tíos un día sin merecerlo ni nada (son los mejores, lo sé).

Las calaveras son marca de la casa de Keith, en especial ese anillo que parece una prolongación de su propio dedo y que él ha dicho alguna vez que le recuerda lo que somos todos debajo del disfraz de pellejo (bonita historia). Las que llevo en el cinturón y el anillo son una alusión burlona a sus pinitos cinematográficos en Piratas del Caribe. No estoy segura de dónde sacó su también clásica pulsera de esposas, pero sí de que la lleva des de la misma época del anillo. La mía la compré justo el día antes de "el concierto de mi vida" (el que dieron los Stones en Hyde Park el 13 de julio) en el famoso Topman de Oxford Street (mi hermano y yo casi saqueamos la tienda). Finalmente, no podía faltar un puñado de animal print, por supuesto. Y sí, sé que Keith des de finales de los 70 es más de bambas que otra cosa, pero es que yo las odio con toda mi alma.

Ahora ya sabéis lo que pasa si me mezcláis a mí y a los Rolling Stones en una conversación. He intentado controlarme, pero me cuesta no desbordar de emoción cuando se trata de ellos, y más ahora que mi ciego fanatismo Stoniano está atravesando una crisis. Que paséis un fin de semana decadentemente elegante y recordad; ¡dejad que vuestro estilo hable por vosotros!

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